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Mandazi

Una de las delicias más populares de África Oriental, especialmente en las regiones costeras de Kenia y Tanzania. Estos panes fritos, esponjosos y ligeramente dulces, destacan por su sutil aroma a cardamomo y leche de coco, perfectos para disfrutar en el desayuno o como merienda.

35 min África Oriental (Swahili) 6 porciones
Mandazi

La historia detras

La tentadora y rústica toma del archivo "Mandazi.png" captura a la perfección la esencia de la repostería casera de la costa swahili. Dispuestos de forma casual sobre un trozo de papel marrón arrugado dentro de una pequeña canasta tejida, estos mandazi se muestran como panecillos inflados de forma triangular. Lucen un color dorado profundo y crujiente debido a una fritura impecable, y se encuentran espolvoreados de manera sutil con azúcar glas, lo que realza sus pliegues y esquinas redondeadas sobre la mesa de madera oscura. A diferencia de los beignets americanos, el mandazi tradicional se caracteriza por no ser excesivamente dulce en su masa, lo que permite apreciar las notas cálidas del cardamomo molido. Históricamente vinculados a las rutas comerciales del océano Índico que fusionaron ingredientes africanos, árabes e indios, son el acompañamiento obligatorio de una taza humeante de té chai con especias (Chai ya Maziwa).

Preparacion

  1. 1
    En un tazón grande, combina los ingredientes secos: la harina de trigo, el azúcar blanca, la levadura seca instantánea, el cardamomo verde molido y la sal fina. Mezcla bien con un batidor de globo.
  2. 2
    Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte la leche de coco tibia, el huevo batido y la mantequilla derretida.
  3. 3
    Comienza a integrar los ingredientes con una espátula o con las manos hasta que se forme una masa rugosa que se desprenda de las paredes del tazón.
  4. 4
    Pasa la masa a una superficie limpia y ligeramente enharinada. Amasa enérgicamente durante 8-10 minutos hasta lograr una textura suave, elástica y homogénea que ya no se pegue a las manos.
  5. 5
    Forma una bola con la masa, colócala en un tazón previamente engrasado con un toque de aceite, cúbrelo con un paño limpio y déjala fermentar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
  6. 6
    Una vez fermentada, presiona la masa suavemente para desgasificarla. Divídela en 4 porciones iguales para facilitar el trabajo.
  7. 7
    Toma una de las porciones y, con ayuda de un rodillo enharinado, extiéndela sobre la mesa hasta formar un círculo de aproximadamente 1 cm de grosor (debe quedar un poco más gruesa que la masa de un crepe o dona común).
  8. 8
    Con un cuchillo afilado, corta el círculo en cruz para obtener 4 triángulos perfectos. Repite el proceso con las demás porciones de masa.
  9. 9
    Calienta el aceite vegetal en una olla profunda a fuego medio hasta alcanzar unos 175°C. Si el aceite está muy frío quedarán grasosos, si está muy caliente se dorarán por fuera y quedarán crudos por dentro.
  10. 10
    Coloca con cuidado 3 o 4 triángulos de masa en el aceite caliente. Verás que flotan de inmediato y comienzan a inflarse como almohaditas.
  11. 11
    Fríelos durante 2 minutos por lado, dándoles la vuelta con una espumadera, hasta que adquieran ese característico color dorado profundo que se aprecia en el archivo "Mandazi.png".
  12. 12
    Retira los mandazi del aceite y escúrrelos sobre una bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  13. 13
    Para lograr la presentación exacta del archivo "Mandazi.png", acomódalos calientes en una canasta con papel marrón y tamiza un velo sutil de azúcar glas por encima antes de servir.

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